miércoles, diciembre 26, 2007





Tus ojos siempre tenían un mar..

y un par de gaviotas rebeldes

incluso yo estaba allí, en el borde más húmedo de tus ojos...

Tu infancia era de esas que ya no quedan...

de esas de trepar árboles y andar descalzo..

En tu voz solía vivir una jirafa azul con lunares rojos..

(yo) creía tus historias, principalmente porque me gustaba creer y también porque me gustaba escucharte.

Sabía de antemano qué ibas a contar pero entrecerraba los ojos y era una primera vez cada vez..

En algún lugar, se balancean tu infancia y la mía, muy cerca, apuntando a la ternura desde lejos..